La leyenda del mole poblano en el convento de Santa Rosa
La leyenda del mole poblano , originada en el Convento de Santa Rosa en Puebla, es una de las historias de origen culinario más famosas de México. A menudo se cuenta como símbolo del mestizaje : la fusión de tradiciones indígenas y españolas en algo completamente nuevo.
La leyenda de las monjas
Según la tradición popular, el plato fue creado a finales del siglo XVII (a menudo datado en 1680 o 1685) por Sor Andrea de la Asunción, una monja dominica del Convento de Santa Rosa.
El pánico: El convento recibió la noticia de una visita sorpresa de un alto funcionario, a veces considerado el arzobispo de Puebla, Juan de Palafox, o incluso el virrey de la Nueva España. Se decía que las monjas eran pobres y no estaban preparadas para recibir a un invitado tan importante.
Inspiración Divina: En un momento de ansiedad, la Hermana Andrea oró pidiendo guía. Reunió lo poco que tenía en la despensa —chiles, especias, pan del día anterior, nueces y un poco de chocolate— y lo molió todo hasta formar una salsa espesa y oscura.
La reacción: La salsa se vertió sobre el pavo, la única carne disponible. El comensal quedó tan complacido que preguntó cómo se llamaba el platillo. Una monja, según se cuenta, respondió: «Hice un mole», usando un antiguo término que significa «mezcla», vinculado a la palabra náhuatl mōlli .
La cocina hoy
Hoy en día, el Ex Convento de Santa Rosa en Puebla sigue siendo un importante sitio histórico, celebrado tanto por su belleza como por la historia que conserva.
- Arquitectura: La cocina del convento es famosa por sus intrincados azulejos de Talavera, cerámicas vidriadas en azul y blanco que cubren las paredes e incluso el techo abovedado.
- Museo: El sitio ahora alberga el Museo de Arte Popular , donde los visitantes pueden ver las enormes estufas y piedras de moler ( metates ) que alguna vez usaron las monjas.
Contexto histórico
Si bien la leyenda del convento es muy querida, los historiadores de la alimentación señalan que el mole tiene raíces más profundas que cualquier cocina.
- Raíces aztecas: Las comunidades prehispánicas preparaban salsas complejas llamadas mōlli , a menudo hechas con chiles y semillas.
- Fusión cultural: Lo que hace especialmente significativa la versión de Santa Rosa es la forma en que, según se dice, combina ingredientes del Viejo Mundo —como canela, almendras y azúcar— con una base de chile indígena. En ese sentido, el mole poblano se convirtió en un poderoso ejemplo de la identidad culinaria de México y uno de los platillos más emblemáticos del país.
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